¿Que hacer cuando te quemas?

El otro día mientras estaba de guardia acudió un paciente con una quemadura en una mano. Se lo había hecho con aceite hirviendo. Me comentó que llevaba unos días así y que estaba echando lejía diluida para desinfectarlo. Mi asombro fue máximo y le comenté que estaba en un grave error. La lejía es una sustancia muy irritante y lo que estaba consiguiendo con ello era que la herida tardada en curar más tiempo. Voy a comentar un poco el tratamiento correcto para las quemaduras. Primero hay que tener en cuenta que hay diferentes tipos de quemaduras.
Podemos dividir las quemaduras en 3 tipos o grados diferentes según la profundidad. Las más leves se consideran de primer grado y las más graves son las de tercer grado.
Las quemaduras de primer grado serían las quemaduras superficiales, que producen enrojecimiento de la piel, sin que aparezcan ampollas ni otra lesión visible. Estas suelen doler al tocarlas. Las quemaduras de este tipo más frecuentes son las quemaduras solares, aunque también aparecen por otras causas.
Las quemaduras de segundo grado son quemaduras algo más profundas, por lo que además de enrojecimiento aparecen ampollas. Las ampollas revientan fácilmente, por lo que en ocasiones sólo se observan restos de piel que quedan sueltas. Estas suelen ser bastante dolorosas y suelen tardar más en curar. Tambíen aumenta el riesgo de que se produzcan infecciones.
Las de tercer grado son las más profundas y llegan a afectar a todas las capas de la piel. En este caso ocurre que desaparece el dolor, ya que también se han destruido las fibras sensitivas y suelen adoptar un color más bien blanquecino, ya que también se destruyen los vasos sanguíneos. Estas son las más graves y en muchas ocasiones requerirán injertos de piel para curarse.
Además de los grados también es importante la extensión de las quemaduras. No es lo mismo haberse quemado en un 5% del cuerpo o haberse quemado un 50%. Os debe parecer complicado poder calcular la extensión de las quemaduras. Pues no, existe una regla muy sencilla que nos ayuda bastante para ello. Comúnmente se le llama la regla de los “9″. Podemos decir que el cuerpo se puede dividir en diferentes partes y cada una representa aproximadamente un 9% de la superficie total. Así tendríamos:
9% para la cabeza, 18% para cara anterior del tronco y 18% para la espalda, 9% para cada brazo, 18% para cada pierna y un 1% para genitales. Hasta hace pocos años, una quemadura de segundo grado de más del 40% era mortal en casi un 100% de los casos.
Y qué es lo que debemos hacer en el momento en que nos quememos. Pues lo más importante es mantener la calma. En el caso de que se trate de una quemadura de poca extensión, por ejemplo en una mano, la mantendremos debajo de un grifo con agua fría durante unos minutos. Esto además de aliviar el dolor ayuda a enfriar la zona y evita que la quemadura se extienda más. En el caso de que se trate de una quemadura de primer grado, si no es muy extensa, no deberemos realizar ningún tratamiento específico. Normalmente esta quemadura se cura sola. En el caso de ser quemaduras de 2º grado, la curaremos con agua y jabón y la protegeremos para evitar que se infecte. No es recomendable utilizar yodo, ya que este reseca bastante la piel y en ningún caso se utilizará lejía diluida ni ningún producto que sea irritante para la piel. En el caso de que la extensión sea grande y se trate de quemaduras de segundo grado, os recomiendo acudir a un médico para que os valoren la herida. Si se trata de una herida de 3º grado, será necesario acudir a un hospital para que sea tratada por un especialista (habitualmente un cirujano plástico).
En las quemaduras de 2º y 3º grados hay que asegurarse de estar correctamente vacunado contra el tetanos, ya que las quemaduras favorecen la infección por la bacteria que lo provoca. En el caso de no saber si estamos correctamente vacunados, es recomendable preguntar si aparece esta información en la historia clínica, ya que se trata de una enfermedad que puede llegar a ser mortal. En todos los calendarios vacunales españoles está incluida esta vacuna y hace años que es así, por lo que lo más probable es que uno esté vacunado, pero hay que tener en cuenta que hay que poner una dosis de recuerdo cada 10 años, y esa dosis se suele olvidar.
Como en todas las heridas, hay que evitar que les de el sol durante la curación y si quedara una cicatriz, hay que protegerla muy bien contra la radiación solar, ya que se trata de una piel que es más delicada que la piel normal. La protección se realizará con cremas de protección solar máxima o poniendo alguna prenda que proteja del sol.

1 comentario:

  1. ¿¿¿¿¿Es cierto que la pielecita que queda pegada a la cascara del huevo alluda?????

    ResponderEliminar